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Bogotá junio 5 de 2022

Pausamos el invierno para la foto en la Cuchilla de Guasca

Estamos en la cima de la famosa Cuchilla de Guasca, a una altura de 3.365 metros sobre el nivel del mar, tomando la foto que no puede faltar con la valla publicitaria de fondo que muy inteligentemente la empresa Bicicletas Strongman logró ubicar no hace mucho, para que los ciclistas que cumplen la hazaña de coronar este puerto montañoso la suban a sus redes sociales como prueba de su hazaña, es la moda en todos los puertos. La primera Valla la colocó antes de la pandemia Movistar, equipo que perdió seguidores a raíz de la abrupta salida de Nairo Quintana.

Me imagino que por esas vallas le pagan al municipio, la verdad no lo sé.

El grupo estuvo representado hoy por 11 pedalistas, Nobile, Marcolino, Pulga, Pablo, Guillermo, Wilfran, José Gabriel, Luis Hebert, Fernando, William D. y Orlando M. Todos lograron el objetivo, lo que quiere decir que ya le perdimos el respeto a la otrora temida subida. De acuerdo con nuestros registros llevamos ya 10 años subiendo esa mítica montaña, que recuerde la primera excursión ciclística fue el 18 de septiembre de 2011, siempre la recordamos por la lluvia y la neblina en la cima y sus tres kmts finales que son el culmen, especialmente los últimos 500 metros, en los cuales el sufrimiento acaba cuando a lo lejos, en medio de la bruma, alcanzamos a observar algo borrosas las imágenes de ciclistas con las camisetas del grupo esperando nuestro arribo, entonces vuelve el alma al cuerpo y se hincha el corazón de gloria al poner pie en tierra que supongo equivale a clavar la bandera en la cima de una cumbre par un alpinista

La verdad se sentía la alegría y la satisfacción personal de cada uno y sobre todo por la suerte que tuvimos de contar hoy, en medio del más crudo invierno, el clima preciso, un sol tímido pero presente, cero lluvias en la subida, poca niebla en el alto la cual desapareció con nuestro arribo.

En la Cuchilla encontramos bastantes ciclistas, había un evento ciclístico patrocinado por la Cámara de Comercio de Bogotá que busca reactivar la economía de los municipios de la región realizando recorridos en bicicleta, dentro del programa Pedaleando por Cundinamarca el cual busca incentivar el consumo de servicios turísticos. Una de las empresas patrocinadoras era Ramo, bellas impulsadoras de la marca nos entregaron chocoramos y nos ayudaron a tomar fotos.

No me llegaron fotos de los demás asistentes frente a la valla.

Luego de la sesión fotográfica Fernando sugirió bajar 800 metros hacia Sueva a un restaurante que el conocía, debió haber sido hace varios años porque nunca lo encontramos, ya había desaparecido. Marcolino se emocionó con los columpios de la vía a Sueva y tomó la delantera, disfrutaba esa carretera que cabalga sobre el filo de la montaña en pleno páramo y que serpentea con bajadas y repechos algunos cortos pero exigentes. Finalmente bajamos hacia Sueva 5 kmts tratando de alcanzar a Marcolino, como no lo logramos decidimos retornar pues allí había serías amenazas de lluvia; Guillermo tuvo que ir en su busca, casi no logra hacerlo devolver, estaba como en trance disfrutando la vía.

Yo me imaginaba cómo sería una prueba contrarreloj de las que el Chinazo promovía, unos 15 kmts bajando y 15 de regreso a la Cuchilla, sería una "chi.." mejor dicho una dicha.

Para José Gabriel y Wilfran era su primera visita a ese páramo se veían exultantes de felicidad. Wilfran se divertía tomando fotos y videos, captó este que muestra todo el esplendor y la magia de la “fábrica de agua”, la exuberante vegetación típica del páramo y la magia del nacimiento del agua que brota de la montaña, cae formando un arroyo y vuelve ocultarse en la tierra, mientras produce la más relajante música de fondo que genera el precioso líquido del cual se surte la sabana de Bogotá.

Buen trabajo wil. Lástima que por el afán de subir y luego retornar a veces no nos detenemos a apreciar los paisajes y los páramos que frecuentamos ni el ecosistema para entender la importancia de protegerlos para preservar el agua, líquido vital para la supervivencia del ser humano. Triste descubrir que insensatos gobiernos han intentado y aún intentan promover el fracking en busca de gas precisamente en esas reservas como lo describe la nota publicada por la Red por la Justicia Ambiental en Colombia, da cuenta la denuncia que hace pocos años ingenieros de una multinacional montaron un gigantesco taladro, que perforó la tierra hasta un kilómetro y medio de profundidad -siete veces la altura de la torre de Colpatria, en medio de secretas operaciones. Ver denuncia.

Infortunadamente esto ocurre en otras reservas naturales del país, importan más los efímeros dólares de los combustibles que la supervivencia humana. Mejor sigo con la crónica antes de que me dé un “yeyo” de la piedra huyy..

Entonces decidimos desandar el camino y bajar hacia Guasca antes de que nos alcanzara la llovizna. Iniciando la subida, en oportunidades anteriores, yo había visto el aviso de una cafetería o algo así, que se denomina El Pedal, les sugerí que fuéramos a conocerla al terminar el descenso. La encontramos justo cuando empezó a lloviznar, resultó ser un sitio pequeño, pero acogedor, cuenta hasta con hospedaje y clamping, ese sistema o tendencia que se puso de moda en los últimos años, una mezcla del camping con las comodidades de un hotel.

Allí desayunamos e hicimos la tertulia, que resultó larga y entretenida, mientras lloviznaba. Hablamos de todo William reclamaba orgulloso un premio pues su escuadra fue la única que llevó 4 integrantes. Recordamos como al iniciar la subida salieron disparados Fernando, William, Hebert, Wilfran en busca de Nobile y Marcolino a quienes le dieron ventaja, atrás los seguía José Gabriel, Pablo y Pulga.

Me daba envidia ver cómo pasaban grupos con varias jovencitas a un paso imposible de seguir, definitivamente la mujer se ha empoderado con el ciclismo, igual las ve uno pelear de tu a tu con los hombres en la subida como en terreno llano e incluso bajan tan rápido como el amigo Alberto. Solo pudimos mantener cerca en la distancia a una niña muy “Pispa”, cuando me pasó le dije, espérame y entonces soltó la risa, pensé en acelerar el paso, alcanzarla y subir con ella, pero la verdad me dio pena dejar botado a Guillermo que se había quedado para acompañarme.

 

No supe en que parte los “duros” alcanzaron a Nobile y a Marco, con Guillermo la avistamos cuando faltaban apenas dos kmts, iba con Pulga quien se fue en busca de José Gabriel y de la niña bonita a quien había pedido esperarme, logró superarlos.

Finalizada la llovizna y la tertulia, regresamos a Guasca, los vehículos los habíamos dejado frente a la bomba de gasolina pues allí ya no permiten estacionar.

Hasta acá el recuento de la salida de hoy, corta, dura y bastante entretenida. Les deseo una Feliz semana y nos veremos en la Venga el domingo 12 de junio para afrontar el GR35, los organizadores siguen trabajando arduamente en la logística para que todo salga a pedir de boca.

Los líderes de escuadra confían en que asistan todos sus pupilos, y que para entonces ya se hayan recuperado Rivera y Pedraza quienes hoy no pudieron acompañarnos, prefirieron guardarse para poder cumplirle a su divisa.

PD1: A propósito de los chocoramos, Nobile me comentaba cómo la empresa Ramo pasaba por un momento terrible debido a la competencia de Bimbo la multinacional mexicana. Encontré este artículo de Forbes en el cual cuentan cómo finalmente logró sobrevir Ramo.

PD2: Alguien preguntó si el páramo de Guasca estaba ubicado a mayor altitud que el Verjón, los expertos en esa ruta respondieron que no, me puse en la tarea de buscar los datos y encontré que realmente están ubicados prácticamente a la misma altitud.