Bogotá junio 23 de 2019
Lo reconocemos, nos estamos voviendo viejitos.
Para hoy teníamos en la programación una de las tradicionales pruebas chequeo organizadas por Chinazo y Pablito. El martes, Pablito envió este mensaje:
“Apreciados amigos CicloBR, les recuerdo la programación de la prueba para este domingo, al alto de Canicas, por parejas, esperamos confirmación de asistencia para ir armando las parejas, gracias.”
Solo tres ciclistas conformaron su asistencia a la prueba. Por esta razón Pablito envió este nuevo mensaje:
“Por motivos de fuerza mayor, se aplaza la prueba programada para este domingo, los invitamos a seguir entrenando y les sugerimos realizarla el primer domingo de julio, en la hora y lugar que se tenía previsto”.
Todo indicaba que el puente festivo había atraído a nuestros ciclistas para visitar sitios turísticos, nos imaginamos que Alvarito andaba por Flandes, Armando por Boyacá, Mao por el Tolima, Edgar por Medellín, los Pulgas por Viotá, William Duarte, Guillermo, Ricardo Fernando y Henry por la Mesa o algún otro destino de Cundinamarca, Alberto R. por el Tolima, los Molanitos por Boyacá etc. Por esa razón Pablito acordó con Chinazo aplazar la prueba.
Pulga me sugirió que programara alguna salida corta para que asistieran los pocos que confirmaron no pudieran el domingo, teniendo en cuenta que el anterior tampoco habíamos tenido salida. Programamos Canicas para no desoxidarnos.
La sorpresa nos la llevamos hoy en Siberia, , 17 Ciclobeeres y 4 invitados. ¿qué pasó? ¿Por qué no confirmaron la asistencia a la prueba?. ¿falta entrenamiento para competir?, ¿el esquema se está agotando?, ¿debemos reestructurar esas pruebas?. Vale la pena recordar que se dejó el espacio para las pruebas de chequeo como resultado de la encuesta que hicimos el año pasado en la que participaron 35 afiliados.

Ahí queda ese trompo en la uña, Chinazo, vale la pena que analicemos. Por ahora considero que debemos hacer una pausa en julio y reanudar en agosto con una prueba organizada con la debida antelación, que sea bien atractiva y motivante.
Sigamos con la crónica de lo acontecido hoy. Los 21 asistentes demostraron que lo que hay es ganas de ciclismo y que desentrenados más bien pocos, acá nadie se descuida. Los invitados: Francisco Calvo yerno de Armando, Juan Daniel hijo de Víctor Molano y el jovencito Andrés hijo menor de Willy Duarte.
La estación Terpel a las 7 y 15 estaba ya con cupo completo en parqueos, un problema, las restricciones son cada vez mayores pues reducen la capacidad. Debido a eso, hoy al finalizar la etapa paré en la otra Terpel que queda a unas tres cuadras, sobre la vía a Funza, pero al costado oriental, Está recién inaugurada y tiene una buena cantidad de parqueaderos y excelente cafetería. El próximo mes probaremos ese sitio, que aún no han descubierto los ciclistas.


A las 7 y 30 pasadas partimos, luego de esperar en vano a Nobile y Luis E., alguien dijo que no venían pues estaban terminando los últimos detalles de su nueva cocina.

Saliendo nos encontramos con Eduardo y Fabio y llegando al peaje se nos unió Mauricio Ordóñez.
El trayecto hasta Subachoque se hizo con nuestros ciclistas entreverados entre los cientos de pedalistas que a esa hora bajan con rumbo a Puente Piedra, Vino e intermedias.
Pasando Subachoque comenzó el proceso de agrupamiento que solo se logró prácticamente llegando a la Virgen. El mono Trejos había picado en punta y nos llevaba una buena ventaja, lo seguía Jorge Buitrago. Fabio y Chinazo venían atrás, supusimos que se habían quedado para esperar a los Pulgas. Pasamos la Virgen y en la subida a Subachoque se cayó Andrés, el “pelao” que apenas estaba estrenando choclos no pudo sacar el pie cuando vio que le fallaban las fuerzas en la lomita. Falla de Willy quien lo fustigó y luego no estuvo atento para empujarlo.
A la entrada de Subachoque estaba cerrado el acceso al parque pues estaban preparando las actividades de la procesión del "Altísimo". Tuvimos que hacer un rodeo para buscar la vía a Canicas. Pasando la escuela avistamos al mono Trejos, qué bueno hacía tiempito que ni él ni Héctor hacían la subida completa. Chinazo y Fabio nos pasaron en la mitad de la subida, anunciaron que los Pulgas venían ascendiendo, así que lo del retoque a su nueva cocina fue una “Fake New”.

No sorprendió también que llegó a la cima Armando, no estoy seguro, pero creo que llevaba más de dos años sin completar esa agradable cuesta, felicitaciones, eso si su yerno le dio sopa y seco.
Qué bueno saber que así sea por una vez hagamos toda la etapa programada. Justo cuando empezábamos a descender llegó Pulga, nos explicó que había comenzado a subir con Nobile, pero al llegar a la escuela ella decidió retornar a Siberia con Alvarito, me quedé subiendo solo como una “..eva” dijo algo molesto.
En Subachoque Jorge Buitrago se había devuelto en solitario, estuvo esperando a William Trejos, pero como diría Jacintico, quedó echando aro, no sabía que el mono iba adelante rumbo a Canicas. Igualmente, Willy y Andrés regresaron solos a Siberia. Hicimos una breve parada en Subachoque para reagruparnos.
Luego partieron en grupo todos los que subieron a Canicas, otro avance que vimos hoy, lástima que no se logró que fuera el 100% del grupo, pero se abona la intención de la gran mayoría de evitar rodar solos.
Hasta Subachoque logramos marchar en grupo. Fabio paró para despinchar la rueda de Alfredo. El mono Trejos que esperábamos partiera primero para tomar ventaja, salió de último.
En la serie doble de reductores de velocidad que colocaron a dos kmts de la bajada de la virgen me quedé del lote, debido a que yo los paso poniendo pie a tierra, tuve que perseguir todo el trayecto. Pulga paró pasando Subachoque y me ayudó, solo logramos llegarle a Armando y a Francisco su yerno el español, adelante Molanito traía al grupo a paso fuerte, fue imposible alcanzarlos.
Así concluimos una agradable salida de 65 kmts, en medio de un caluroso día. En la Terpel hicimos la tertulia, estuvo nutrida, pocos faltaron. Corta pero sustanciosa.

Nota: Se preguntarán por qué publicamos en la portada una foto con una colección de chaquetas de muchos colores en lugar de la tradicional foto con el grupo de asistentes, vamos a explicarles.
Como todos sabemos Alberto Rivera venía hace rato haciendo la campaña para que al momento de la foto nos quitáramos la chaqueta impermeable, trataba de evitar que nos viéramos como un salpicón de colores, algo que ocurría hace más de 20 años cuando no era obligatorio usar las camisetas oficiales, esa batalla se ganó, ahora todos usan la camiseta programada, pero hoy nuestros pedalistas llegan con su “rompe vientos”, algunos se la quitan en el camino una vez calientan, pero un grupo que ya es numeroso, rueda todo el tiempo con ella incluso en la subida. Hace unos años la chaqueta solo se utilizaba cuando nos sorprendía la lluvia por lo cual se portaba en el bolsillo, ahora no sabemos si es que el clima es más frio que hace 30 años o que por la edad ya la percepción de frío es diferente.
Una lástima pues está comprobado que el uso de la camiseta durante las salidas facilita la labor del conductor elegido y la nuestra pues fácilmente vemos quienes van adelante. Alberto había cedido ante la imposibilidad de obligar a que no se use el impermeable si no está lloviendo, pero insistía que por lo menos a la hora de la foto nos la quitemos. Hoy algunos compañeros se negaron a quitársela, por lo cual Alberto se molestó, pero pronto se dio cuenta de que es una misión imposible, así que prometió dejar que la gente “haga lo que se le..” mejor dicho, dicho lo que quiera.
Tranquis viejo Alberto en la anterior salida yo también me molesté, pero por fin comprendí: lograr que todos hagamos a la misma ruta programada y que regresemos en grupo al punto de salida es otra quimera, así que llegué a la misma conclusión. Recordé aquella frase en mis clases de economía “Laissez faire et laissez passer” que se volvió un pilar del liberalismo económico, pero que bien se puede aplicar a nuestros dos casos, "dejar hacer, dejar pasar", no vale la pena amargarnos.
No obstante, el caso del uso cada vez más frecuente de la chaqueta durante toda la etapa incluso si hay calor, me causa curiosidad, si bien es cierto a la hora de salida hay frio que amerita el uso de ese accesorio, uno esperaría que más adelante cuando el cuerpo se calienta, empiece a molestar, en mi caso no podría subir por ejemplo Canicas con chaqueta en un día soleado, me desesperaría. Así que me puse a investigar las causas de este fenómeno.
Una teoría podría ser que ahora los materiales de las “rompevientos” son mucho más delgados que al comienzo de nuestras carreras como ciclistas, pero aun así acaloran. No es sino ver cómo el Chinazo termina con la chaqueta ondeando al viento como la capa de Superman.
La otra teoría es que nos estamos volviendo viejitos, los médicos dicen que el proceso de envejecimiento del organismo altera el metabolismo y, como consecuencia, el sistema de termorregulación corporal y su capacidad para percibir la temperatura ambiente, por lo que con la edad hay mayor dificultad de adaptación al frío o al calor. Parece que uno de los cambios propios del envejecimiento, es el adelgazamiento de la piel, con una propensión a la sequedad, que conlleva una pérdida de la función de los receptores cutáneos de la temperatura, lo que dificulta la percepción de la temperatura ambiente y, por tanto, la capacidad de afrontar los cambios bruscos de temperatura. Mejor dicho con la edad se nos jode el termostato.
Una tercera teoría es que algunos creen que ir forrado con la chaqueta plástica hace que aprovechemos más el ejercicio y que perdamos peso con el sudor. Esto parece que es un mito, al entrenar con el impermeable el cuerpo produce una cantidad de sudor más alta de la habitual, lo que puede conllevar a la pérdida no sólo de líquidos vitales sino también de importantes sales y minerales.
Así que o suprimimos la foto de la salida o nos resignamos a reconocer que volvimos a ser el grupo salpicón hace años en los inicios de CicloBR, en la foto de salida y en carretera
.
Esta vez si todos con la misma camiseta pero encima las chaquetas impermeables multicolores. "Dejar hacer, dejar pasar"... finalmente como algún sabio dijo: la vida es un ciclo que se repite cada cuanto, siempre volvemos hacia nuestros pasos de manera renovada, eso sí, pero todo siempre vuelve a empezar.
En conclusión, tenemos que aceptar que nos estamos poniendo viejitos, la prueba es que usamos el impermeable para entrenar en días soleados porque vivimos muertos de frío y porque nos ponemos bravos con más frecuencia.
Feliz semana.
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