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Una "chuscalazo" con audiencia judicial al final.

Junio 9 de 2024

Nuestros acompañantes motorizados de hoy fueron Diego de Staff Cycling y Marcolino integrante del G1 quien hizo el turno de conductor elegido; nos llevó refrigerios que compró gracias al aporte de Edgard, quien dicho sea de paso anda mal de la columna, toda la energía positiva para que ojalá pueda recuperarse, eso si le recomendamos no colocarse los tornillos como lo hizo Pachito, pues esos "fierros" dice duelen mucho y se puede afiebrar al X- ray dol.

Otro que tiene incapacidad certificada es Wilfran, ya lo intervinieron y está en el difícil proceso de convalecencia en casa. Un atento saludo de sus compañeros, se le extraña, igualmente un saludo para su esposa Alexandra quien también tuvo una cirugía.

Hoy asistieron diez y ocho de los 30 que componen el grupo de CicloBR más cuatro invitados tres de Guillermo y uno de Hermes, el Sr Manuel Albarracín, también ex compañero de aventuras del Chinazo.

Diez y ocho es la misma cifra que logramos el 11 de febrero con la etapa al Curubital. Parece que las programaciones que hace el G1 gustan.

A las 7 y 40 a.m. partió la elegante y vistosa caravana amarilla, que se destacaba entre la multitud de pedalistas que al igual se dirigían en su mayoría al Alto del Vino. Fernando sin su pañoleta a cuadros comandaba el escuadrón de 22 pedalistas. Pablito y Guillermo con sus tres invitados cerraban el nutrido lote.

Todos estaban ansiosos de que apareciera el inicio de la subida al Vino, Javier predijo que iba a haber leñero.

Hermes logró una ventajita en el plano y comenzó la subida primero, le puso cadencia Pogacar y logró coronar en solitario. Luego llegaron John, Fernando y William. No supe finalmente el orden completo, llegué muy atrás.

Guillermo pinchó al inicio de la subida y Carrillo paró para acompañarlo.

De lo que pude apreciar, atrás, perseguían a los punteros, que les habían abierto un gran boquete: Eduardo, Alberto, Héctor; detrás de mi venían Pachito, Armando y Nobile.

Armando y Hermes retornaron en el alto del Vino, los demás descendimos hasta el restaurante la mona tres kmts antes del Chuscal (Nobile y yo en el carro acompañante).

Pulga y Nobile aprovecharon la demora en la atención durante el desayuno y salieron hacia el Vino. Al rato los siguieron Héctor y Jorge. Casi media hora después Alberto y yo comenzamos el ascenso al Vino. Alberto me soltó antes de la Quebrada y solo lo volví a ver en el Alto del Vino, allí estaba con Jorge.

Nobile, Pulga y Héctor ya habían bajado. Yo decidí esperar al grupo que venía del Chuscal para subirme al carro que los escoltaba, ya no tenía tanque y me acogí a la recomendación del profe Pablito.

Pulga y Nobile, llegaron a Siberia con Alberto, Héctor y Jorge con una buena diferencia.

Los otros once asistentes bajaron hasta el Chuscal: Guillermo, Fernando, John, Eduardo, Javier, Hebert, Pablo, Carrillo, William y dos de los amigos de Guillermo.

Me perdí de las anécdotas de ese grupo de los once del Chuscal. Escribiendo la crónica me pregunté y ahora quien podrá ayudarme y justo pillé en un Whatsapp un mensaje que me había enviado Javier, nuestro nuevo cronista, a las 5 y 25 pm. Era ni más ni menos que el relato que me faltaba; gracias Javi, me salvó la vida, así que haaaga el Cambio Javier!!

 

Narración de Javier Yesid Velandia Leal

Yaaa lo hice Orlando!!

Desde la parte trasera de la competencia de hoy les cuento que luego de despinchar las bicicletas de don Guillermo y de Luis Hebert y de tomar los sagrados alimentos un grupo de 11 aguerridos escarabajos nos dispusimos a ir al retorno del Chuscal.

Previamente se había acordado en el desayuno que íbamos a mantenernos unidos como grupo en el ascenso, para sorpresa de muchos el pacto de caballeros se cumplió.

Vengan les cuento, la grupeta la integraron y lideraron los “letrados” y no lo menciono por su definición, es este caso es porqué el fin de semana anterior estuvieron haciendo el puerto del páramo de letras, como comprenderán están intocables en el ascenso y con muy buen nivel, les hablo de don Guillermo Durán y de Fernando Flores, quienes regulaban el paso cual gregarios de un capo, a su rueda el hijo de don Guillermo, William Duarte con Orlando Carillo, Luis Hebert, John Bedoya, Mauricio y William, (invitados de Guillermo) y Eduardo Bedoya, quien poco a poco va recuperando el estado de forma, estoy muy seguro de que pronto estará disputando los sprint de montaña, finalmente cerrando la grupeta Pablo, Javier, la moto acompañante conducida por Diego, (que hoy si trabajó bastante atendiendo a tres pinchados) y don Marcolino en su flamante auto rojo.

Este buen número de ciclistas mantuvo un paso constante entre los 9 y 15 kilómetros por hora en el ascenso, entre risas y charlas se escuchaba, el primero que llegue el Vino gasta la primera tanda o la madre para el que nos adelante, una buena motivación para mantenerse unidos como acordado, también se escuchó la propuesta: faltando dos kilómetros el que quiera que demuestre lo que tiene, la verdad que el ascenso estuvo muy controlado y por primera vez nos vimos como grupo, si alguno se quedaba rezagado bajábamos el ritmo y lo

esperábamos, en este caso lo hicimos con Orlando Carrillo, lo esperamos un par de veces, a que conectara con el grupo y luego se apretaba un poco el paso, considero que es una buena práctica para seguir teniéndola en cuenta.

Faltando dos kilómetros para coronar el puerto, el grupo de 11 pedalistas de desgranó como una mazorca, “los letrados” en cabeza de Fernando apretaron el paso para llegar al remate del puerto, estaba en juego el honor de llegar primero y el hacerse acreedor al premio de montaña, gastar la primera ronda. El puerto se definió de la siguiente manera: En primer lugar…..(la verdad no tengo el detalle porque me quedé colgado, falta entreno para igualar a los letrados).

Pero me cuentan que Guillermo fue el primero, lo siguieron Pablo, Fernando y John, luego llegué yo, más atrás Luis Hebert, Orlando Carrillo y cerrando Eduardo. Los tres amigos de Guillermo llegaron antes que yo. En el puerto se reagrupó el combo para iniciar el descenso, acordamos en reagruparnos en el cruce para el Rosal, pero aquí si incumplimos todos, creo la multa debería ser una ronda de gaseosas, y para reflexionar en el la próxima salida, pues en el plan también debemos vernos como grupo.

Picado por John Bedoya y Mauricio (invitado de Guillermo), me dije prendamos la moto que hptas, aprovechando la pendiente positiva se puede tomar mucha velocidad en el falso plano, es así que pasamos de los 9 o 10 kilómetros a los 47 a 57 kilómetros a la hora, buen promedio de velocidad, nos mantuvimos los tres escapados hasta antes del peaje, donde perdí de vista a John Bedoya, emprendió la fuga con otro grupo de pedalistas, que llevan un paso demoledor, le bajamos un poco el ritmo y oh sorpresa los “letrados” nos alcanzaron faltando 3 kilómetros para la meta, manteníamos un paso infernal, con relevos constantes de la cabeza de carrera, una brisa fuerte y pequeñas gotas de agua podían predecir que se acercaba un aguacero, por fortuna solo fue una llovizna fuerte, no importaba lluvia, viento o marea, este cuarteto de ciclistas mantenía el paso infernal para llegar al sprint final, John llegó de lejos en primer lugar, seguido de Javier, Fernando, Mauricio y don Guillermo. En la mitad del grupo Wiiliam, Pablo… (Aquí no tengo mas detalles del grupo del medio y la cola).

Eso es todo,

Haaga el cambio Orlando!!

Yaa lo hice.

Acá reportando desde la meta de llegada. Me salvé de la mojada con la decisión de subirme al carro luego de la dura travesía en solitario, (sin agua pue olvidé la caramañola en el carro), desde el restaurante la Mona hasta el alto del Vino.

Acabamos de llegar a Siberia, íbamos escoltando en la camioneta de Marcolino a Eduardo Bedoya, quien resignado marchaba con el letrero de FIN. Todo bien afortunadamente Javier, ahora si con todo el grupo nos disponemos para la consabida tertulia.

Todos esperaban que Guillermo invitara las coca colas por haber coronado primero en el Vino pero le dio por cambiar las reglas y cedió ese turno, no lo cancelamos solo se lo posponemos para la próxima.

En plena euforia por la excelente etapa que programó el G1, una de las clásicas, Guillermo pidió la palabra para hacer un comentario. Lo que pasó lo voy a narrar, e ilustrar solo para hacerlo divertidamente, como si se tratara de un juicio, de antemano perdonen por los cargos y títulos que les voy a asignar a los interlocutores; solo imaginen una audiencia judicial. Algo así ocurrió en la sala jurídica de la estación Terpel de Siberia.

Interviene un delegado de la Fiscalía:

Guillermo: Pido la palabra para preguntar, ¿Quién hizo la crónica antepasada?

Yo, con ayuda de Wilfran responde Javier, algo intrigado y temeroso, recuerden que fue su primera crónica, en que la embarré, tal vez se preguntaría.

El Fiscal delegado prosige; sus señorías: Quisiera saber por qué eliminaron un comentario que le envié a Wilfran para incluirlo en la crónica, allí yo pedía que se resaltara que ese día no fue ninguno del Banco de la República, ni tampoco ningún integrante de los grupos uno y dos.

Javier el escritor mira a todo lado como pidiendo ayuda para responder. En este punto interviene un integrante del Tribunal: entiendo que ese comentario se suprimió porque era una afirmación inexacta e innecesaria; Pachito fue del BR al igual que durante muchos años William Duarte. Además tenemos que tener el cuenta que si bien el grupo nació con el patrocinio del BR, hace muchisímos años al salir pensionados perdimos su apoyo, desde hace casi 23 años somos un grupo de amigos que en su mayoría no tuvo nada que ver con el BR, por eso nos denominamos CICLOBR, las dos últimas letras recuerdan a la institución en la que algunos de los actuales afiliados trabajamos con orgullo, pero puede traducirse como Buenos Rodadores. No solo los pensionados BR somos una minoría si no que hasta nos sacaron del CDCH, así que lo importante es que pertenecemos con orgullo a CicloBR, toda una institución independiente que reúne amigos del ciclismo, sin importar edad, procedencia, nivel, ni estrato.

El Fiscal insiste; sus señorías yo quiero recordar que en la Asamblea dije que ese sistema de grupos lo que hace es dividir y eso está pasando.

De inmediato la sala se explota, voces y murmullos al unísono, inteligibles pero que indican que no están de acuerdo con esa afirmación

La Magistrada Nobile responde, tal vez la Fiscalía no ha entendido la razón de los grupos, no se crearon para competir ni para medir asistencia; la programación de recorridos durante más de 36 años estuvo en cabeza de Orlando Márquez, pues nadie se le medía a esa tarea, pero paradógicamente siempre generó inconformidades porque se decía que no se tenía en cuenta la opinión de todos los asociados. Entonces por decisión de la Asamblea la escogencia de las etapas dominicales se delegó en los afiliados para que todos pudieran participar en el diseño de los recorridos: la razón de los grupos por nivel de rendimiento no fue otra que lograr que desde los más "duros" hasta los "noños" pudieran aportar con sus ideas para recorridos acordes a todos los niveles, de lo contrario terminaríamos con etapas de alta montaña o extensos recorridos y eso desmotiva la asistencia de los de la categoría D. Nobile destaca que el objetivo se ha cumplido a satisfacción.

El abogado de CicloBR, el excelentísimo jurisconsulto Rivera, en su acostumbrado tono replica de manera enfática que no se ha generado ninguna división ni es la pretensión, por el contrario, asistir e invitar a otros recorridos diferentes a los programados por sus compañeros (verbigracia la ida a Letras en el pasado puente) si implica una división. El fiscal aclara que el no invitó a Gustavo ni a Fernando, que allí se encontraron, no tiene la culpa de que se le hayan pegado.

El Magistrado Pulgarín con exaltada voz manifestó su inconformidad con la denuncia del Fiscal, quiero dejar en claro sus señorías que si mi esposa y yo no fuimos ese dia fue porque teníamos un compromiso familiar al igual que lo han tenido otros ciclistas.

Cuando el ambiente en la sala se estaba caldeando, se levanta el Dr Carrillo y manifiesta en tono circunspecto: "Que pase el desgraciado", las risas de los participantes a la audiencia judicial hicieron ver que todo se trataba de una broma y de una parodia muy bien montada, para diversión de los tertulianos. El Sr abogado Carrillo terminó de rematar señalando que los del Grupo 1 seguramente no fueron pues son cuchitos a los que ya les duele todo, con ese chiste buscaba bajar los ánimos con humor sarcástico y lo logró. Por momentos pensé que la magistrada le repondería: Más cuchita será su...

Al final todos terminaron abrazados, y sonriendo, se dieron cuenta que no había tribunal, fiscal, togados, ni barandas, ni jueces, ni culpables ni inocentes, solo un grupo de amigos que asisten los domingos para divertirse con lo que más les gusta el ciclismo y que utilizan la tertulia para desfogar su energía residual.

Felíz semana para todos. Veremos que se inventan en la próxima tertulia para divertirnos.

 

 

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