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Bogotá, 9 de marzo de 2014
Novena salida del 2014
Nos tomamos seis meses para volver a Patiguapos.

Qué alegría volver a coronar el alto de “Patiguapos”, lo conocimos por primera vez el 7 de agosto de 2012, nos dirigíamos a Zipaquirá y Alberto Rivera nos comentó que hacía poco había subido por una carretera angosta y con poco tránsito, que terminaba en una cuesta durita. Aceptamos su invitación y en ese entonces descubrimos una nueva ruta que tiene 4,0 kmts de ascenso con rampas no tan fáciles.
Por supuesto que la incluimos en nuestro “portafolio de rutas”.
Con el grupo hemos subido alrededor de cinco veces a “Patiguapos”, la última vez el pasado 25 de agosto.
Allí en el alto apenas hay un pequeño caserío, que no figura en los mapas. El año pasado aprendimos que Patiguapos es una zona que pertenece a la Vereda San Jorge del Municipio de Zipaquirá, dato que poco interesa pues para nosotros ese es y será el “Alto de Patiguapos”.
Cuando íbamos en Camino a Zipaquirá, mientras rodábamos iba observando las montañas que nos acompañan al lado izquierdo de la carretera; traté de ubicar en un mapa mental a Subachoque, La Pradera, Zipaquirá, Patiguapos y los demás sitios que frecuentamos los domingos, me imaginé que quedaban detrás de esas cumbres. La verdad a veces nos desorientamos con el cambio de rutas cada semana.
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Por esa razón, antes de iniciar esa crónica me puse en la tarea de buscar en Google el mapa de la región, allí resalté los sitios más conocidos y ubiqué a Patiguapos, que como les digo no figura en el mapa.
El resultado lo pueden apreciar en el siguiente mapita, que nos permite referenciar los diferentes sitios que visitamos con más frecuencia por la sabana de Cundinamarca. Fíjense que después de Patiguapos parece que la carretera se interrumpe, entiendo que sigue un tramo destapado; desde Patiguapos se podría ir hasta Tenjo, o desde Zipaquirá a Pradera, pero son vías no aptas para nuestras bicis de ruta. ¿Se imaginan si todas esas rutas fueran pavimentadas?.

Pero mejor no sigamos soñando, regresemos a la crónica de hoy.
Nuestra historia comenzó a las 8:30 a.m. en medio de una espectacular mañana, con un . La asistencia se redujo hoy debido principalmente a que un buen grupo de nuestros pedalistas tenían que prestar el servicio obligatorio a la patria como jurados de votación, otros tantos seguramente le creyeron al pronóstico del clima que anunciaba probabilidad de lluvias.

Como le correspondía hoy su turno como conductor elegido, Alvarito Cuervo llegó acompañado de su esposa Lilia y de Ángela su hija. Como de costumbre la familia Cuervo se lució, nos asistieron en la etapa, colaboraron con la reportería gráfica y como si fuera poco nos atendieron a cuerpo de rey; a cada ciclista le entregaron una bolsita que contenía herpo, jugo y galletas todo empacado en bolsitas. Un eterno agradecimiento en nombre de todos los integrantes de CicloBR para esta bonita familia. Este mecanismo de colaboración voluntaria y desinteresada que se da en la familia CicloBR, es parte de las cosas que nos enorgullecen y que nos distinguen de otros grupos.
Partimos de La Caro, fuimos hasta Briceño, giramos y regresamos para buscar el acceso a Chía; son 24 kmts de terreno plano que nos sirven de calentamiento. Para Pulga y Giacomo ese trayecto fue toda una contrarreloj, pues yendo hacia Briceño Don Guillermo Pinchó, ellos se quedaron para ayudarle a cambiar la rueda y luego tuvieron que perseguir, afortunadamente conectaron antes de los Silos de Almaviva. Miguel encabezaba la avanzada pero simultáneamente regulaba el paso a la espera de los que perseguían.

Buscamos el cruce hacia Chía y tomamos la doble calzada que nos conduciría a Zipaquirá, una excelente vía; luego de aproximadamente 23 kmts avistamos la entrada a Zipaquirá, un kilómetro antes los que íbamos atrás sentimos que apretaron el paso, parecía que todos querían llegar primero al inicio de la subida.
Giramos a la izquierda para tomar el camino a Patiguapos, un frondoso bosque a la izquierda frente a Zipaquirá esconde celosamente la angosta vía, como si quisera que ningún foráneo se insmicuyera en sus terrenos. Tal vez por eso no son muchos los ciclistas que transitan por allí.
La entrada nos recibe con una dura pero corta pendiente (150 mts +-) que obliga al uso de una relación de montaña; como la mayoría conoce el recorrido ajustan sus cambios unos cien metros antes, todos quieren llegar primero con alguna ventaja al final del repecho, por lo cual ocupan toda la vía. Los que van coronando vuelven a hacer un ajuste en la piñonería hacia abajo, pues siguen algo así como 600 o 700 metros en plano, un respirito en el que cada cual busca sacar tajada, pues saben que pronto inician las curvas con rampas duras, donde cualquier ventaja sirve mucho.
Las duras rampas en los siguientes 2.5 kmts son el filtro que solo deja pasar adelante a los más livianos, los que portamos kilitos de más tenemos que compensar con fuerza o resignarnos a subir a nuestro paso.
En el primer caserío uno cree que ya salió del problema, pero pronto se da cuenta que queda un tramo empinado de 500 metros hacia el otro caserío donde está la panadería que es nuestro habitual punto de meta, allí el terreno es plano.
Giaco y Pulga nuevamente se sacrifican para colaborarle a los que cierran el lote. Entre tanto adelante Diego, Jacinto, Molano, Otálora Miguel y Eduardo ya han sacado una buena luz y se aprestan para definir a 500 metros de la meta.
Camilo viene de atrás pasando gente que da miedo, supera a Melquisedec y entra en la pelea. Nidia logró aprovechar la ventajita y marcha va bien ubicada.
Al final Diego Duarte logra coronar primero en el alto, seguido de Jacinto y Molanito quienes lucharon a morir pero nada que hacer con este jovencito, aprovechó que Giaco hoy venía algo cansado, ayer se excedió en kilometraje y prefirió colaborarle a Nobile.
Como dijimos hoy fue un día ajetreado para Pulga incluso al inicio de la subida paró para ayudarle a Alvarito con los cambios de su bici, lo que le impidió una mejor figuración.
Las cámaras registraron este orden de llegada en Patiguapos: Diego, Jacinto, Molano, Eduardo, Otálora, Camilo, Miguel, Melqui, Nidia, Márquez, Héctor, Carolina, Jorge, Armando, Marcolino, Pulga, Álvaro, Giaco, Nobile, Cristian y Pacho; Don Guillermo parece que llegó en el carro.
Diego, Eduardo, Miguel y Camilo bajaron nuevamente para escoltar en la subida a los que venían atrás. Excelente ejercicio que les sirve a ellos, da seguridad y motiva a sus compañeros; ojalá continúen en esa tónica y se les unan otros de la A.
Valió la pena la espera para retornar a Patiguapos, una de las mejores etapas de nuestro repertorio, es un duro esfuerzo, pero al final todos quedaron satisfechos pues otra vez pudieron superar ese reto. Para Giaco, Miguel, Nidia y Carolina fue su primer Patiguapos, quedaron encantados.
Armando, Carolina, Jorge y Héctor recortaron su tiempo de descanso y bajaron primero para obtener una ventaja que les permitiera regresar sin la presión del grupo, lo lograron.
Luego de la bajada esperamos unos minutos frente a Zipa y emprendimos el camino de regreso. Pese a que por momentos Miguel y Melqui apretaban adelante, me impresionó que el lote marchaba compacto.

Diego se apropió de la espalda de Don Guillermo y lo llevó una buena parte del camino. Nobile con algunas esporádicas ayudas iba muy bien ubicada entre los primeros. Incluso vi muy bien a Pachito quiene apenas regresa a los entrenamientos.
Un kilómetro antes de Centro Chía, siempre se arma la de Troya y hoy no fue la excepción. Molanito, Melqui, Miguel, Alberto y otros más nos hicieron sudar.
Pasamos el puente de Chía y nos encaminamos al peaje que queda a la izquierda, es un trayecto de mucho estrés pues los vehículos marchan veloces y no es fácil que nos permitan a los que vamos hacia la Caro cambiar de carril. Para los que siguen por la autopista la cosa es más fácil. De pronto para la próxima vez podemos experimentar el regreso por Hato Grande, es preferible y de pronto más seguro.
Al salir a la autopista en la recta hacia el parqueadero Miguel Jacinto, Diego, Molanito, Melqui y Camilo quemaron sus restos no se aguantaron las ganas de echar el último pique que les ganó Pulga Junior.
Esto fue todo, amigos terminó otra deliciosa etapa de 75 kmts, en la novena salida del 2014.
Nos vemos el próximo domingo para que nos tomemos un Vinito y luego bajemos al Chuscal.
Feliz fin de semana.
Nuestra invitación para que vean en las fotos que tomaron Lilia, Ángela y los acompañantes de don Guillermo.
Apreciado Asociado: como todos los años esperamos su valiosa colaboración comprando las dos (2) boletas para la rifa de un juego ruedas Mavic nuevas.
Recuerde que es una forma de obtener fondos para el Grupo, los cuales se revierten en premios para todos Uds. al final del año. |
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