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    Programación febrero de 2018

Bogotá enero 28 de 2018.

Un breve relato

Hoy fue un corto "paseillo" sin lleno total en tendidos pero una buena faena.

Diez y ocho pedalistas para la segunda salida del año, nada mal para comenzar. Reaparecieron Jacinto, Jorge Buitrago, Héctor y William Trejos. Según nuestras cuentas hoy faltaron 21 ciclistas, 18  quienes aún continúan en vacaciones o no se han animado a retomar la bici y 3 que ya habían asistido la semana pasada, pero seguramente en marzo veremos a la mayoría del grupo  rodando en el lote CicloBR.

Para que no tengan problemas en sus casas, certificamos que además de los ciclistas que aparecen en la foto de la portada asistieron, Melki, William Trejos (se desapareció a la hora de la foto) Armando, Mario Torres, Edgard, (parquearon en un sitio diferente), Mauricio Ordóñez y  Eduardo González (se incorporaron en el camino).


A las 7:50 a.m. partimos con rumbo al Alto del Vino, Nobile, Marcolino, William y Héctor salieron adelante, la ventaja muy bien dosificada les sirvió para coronar primero en el Vino.

Dos de nuestros colegas tenían hoy una importante cita con tres artistas, Enrique, Andrés y Juan, español, peruano y antioqueño respectivamente, por lo cual tenían algo de afán, no querían correr el riesgo de  perder la boleta para cumplirle la cita a sus importantes amigos y disfrutar de su arte, la verdad nos sorprendió, no pensamos que  gustaran de este milenario arte en vías de extinción, pero en custión de gustos no hay disgustos.

William, Héctor, Jorge, Mario y Armando regresaron luego de coronar en el Alto del Vino, Nobile, Melki, Edgar y  Álvaro, bajaron hasta el retorno a 1.5 kmts. Pulga, Jacinto, Orlando y Marcolino descendieron hasta la Quebrada del Vino, mientras que Alberto, Eduardo, Pablo y David se aplicaron “la ñapa” sugerida y fueron hasta el Chuscal.  No supimos hasta dónde fue Mao.



Marcolino subió en solitario desde la Quebrada aprovechando que Pulga, Jacinto y Orlando pararon en la panadería, el dio media vuelta y emprendió el camino de regreso, logró administrar la ventaja y llegar primero a Siberia. Tan breve seria el paseillo que quienes bajamos a la Quebrada llegamos antes de las once de la mañana a Siberia. Nuestros colegas invitados a la fiesta quedaron tranquilos pues finalmente no perderían la cita y podrían disfrutar plenamente del evento en el cual se encontrarían con los mencionados maestros

Solo faltaban quienes bajaron al Chuscal, hicimos una corta tertulia, pero no pudimos  esperarlos, no podíamos arriesgarnos a que se perdieran las costosas boletas, así que solo quedó Marcolino quien debía esperar a Pablito, mil excusas.

Finalmente esta segunda salida fue todo un “paseíllo”, cada uno realizó la faena que se programó, el primer grupo de hizo casi 42 kmts, el segundo 53 y los del Chuscal 69.


J. Buitrago retornó al ruedo acompañado de su amigo de espada Héctor, Trejos hizo sus primeros pases en la montaña, los hermanos Torres finalmente se dejaron ver en un corto recorrido que presagia su presencia más continua. Marcolino superó en recorridos a sus rivales Edgar y Nobile y mostró un buen inicio de temporada, el veterano maestro Jacinto acompañó a Pulga y a Orlando en las subidas al Vino por sus dos vertientes sin gastar mayor energía, mientras que los  matadores Alberto, Pablito, Eduardo y David se llevaron palmas por la jornada. Como de cotumbre Mao apareció de la nada y no lo vimo al regreso

Además lo más importante, los dos colegas que hoy tenían afán y temor por perder las boletas para la fiesta pudieron asistir y cumplirles la cita a Enrique, Andrés y a Juan estos tres artistas del arte en extinción que en un lleno total y en una tarde primaveral fueron ovacionados. Aunque no comparto ni entiendo mucho de este arte, me cuentan que Enrique, quien no se presentaba en Bogotá desde hacía ocho  años, inició con doblones suaves pero a base de técnica intentó sacar el máximo partido, remató  y su desvalido contendor tardó tres segundos en doblar. El peruano Andrés a base de entrega, y valor logró resolver ante las complicaciones. Juan el paisa  muy bien por estatuarios en el sexto, faena reposada en series de buena factura a un enemigo bravo y noble y con recorrido que se salvó por concesión de  la presidencia, a propósito esta fiesta en extinción fuera otra si al final todos lograran el indulto. El español hizo al final un regalo que resultó muy bueno que le permitió lucirse ante la afición y concitar los vivas. Un pinchazo previo redujo el premio pero rendondeó un brillante espectáculo. Con estas pistas nos imaginamos que ya deben saber cuál era la fiesta a la que estaban invitados lo amigos, a quienes no mencionaremos pues no estamos autorizados.

En fin parece que la fiesta fue todo un éxito, tanto como la salida de hoy y que deleitó  a nuestros amigos hasta el delirio, de esta manera olvidaron en la tarde el cansancio del paseíllo en bici de la mañana. Con este cartel se publicitó la fiesta a la que asistieron nuestros dos apreciados colegas, buenos digamos la apreciada y el apreciado colega para no tener problemas con los amantes del género. Y como en CicloBR, no podía faltar la foto para el recuerdo. de esto amigos en la fiesta con la que mucha gente anda brava y que paradójicamente siempre la han denominado justo “La fiesta brava”.

Feliz semana y olé

 

 

 

 

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