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Bogotá Noviembre 17 y 18 de 2018

Così ha iniziato la storia di questo giovane in CicloBR6

La solicitud de ingreso

Descubrimos que era de la "A"

Pero sencillo y que encajaría en la familia CicloBR

Y en Ragusa Sicilia leían esta crónica, que les recomendó Giaco


Lo bueno no dura para siempre, en este caso sí duró lo suficiente para volverse inolvidable.

Dopo undici anni, è ora di partire.

Amigos, compañeros, familia CicloBR.

Pasaron los años: 11 en Colombia, 6 en el grupo. Es raro, debería estar feliz por volver a mi tierra, volver a ver mi familia, mis amigos de toda la vida. Pero lo que siento ahora es mucha tristeza. Los voy a recordar mucho, esté donde éste todos los domingos estaré leyendo las crónicas de Orlando, miraré las fotos, y los extrañaré.

Recuerdo ahora la primera salida, era el 17 de febrero de 2013. Llegué a Siberia, ya el grupo estaba listo para salir. Me recibió Orlando, luego se acercaron Pulga, Eduardo, Marcolino, Melqui, Pablo, Nobile, Alberto, Jacinto, William, Molanito, Miguel, Héctor, Dieguito, Gabriel y todos los demás.

De a poco, salida tras salida, conocí a toda la familia, unos que llevaban años en el club, otros que como yo apenas estaban ingresando, y otros que llegaron en estos últimos 6 años. Ese día no podía imaginar que todos ustedes se volverían lo que son ahora para mí: verdaderos amigos. Podría ahora pasar toda la noche recordando todas las aventuras, los esfuerzos, los sacrificios, la felicidad en los rostros de cada uno de ustedes recorriendo los bellísimos paisajes de nuestra hermosa Colombia que me acogió y me cuidó como un hijo más. Esta noche, amigos, debería durar 6 años, quisiera tanto volver a vivir cada momento con todos ustedes.

Ahora, me arrepiento de todos los domingos que me quedé en mi casa. Lo único que les puedo decir es que, por favor, sigan disfrutando de nuestro deporte por muchos años más, lleven a sus hijos, a sus amigos, no dejen morir CicloBR nunca.

Brindo por cada uno de ustedes, por nuestra familia. Los llevaré a todos en mi corazón, gracias por todo, siempre. Espero que la vida nos dé otra vez la oportunidad de volvernos a encontrar por las carreteras de Colombia… Abrazo fraterno.

Giacomo.

R.

Amigo Giaco, a todos sus compañeros de esta familia ciclística nos causó sorpresa y por qué no reconocerlo tristeza saber que un amigo tan apreciado nos deja, entendemos que debe partir para cumplir nuevos sueños, propósitos de la vida que nunca dejamos de perseguir, metas y más éxitos, aunque el éxito también es la aventura de lo vivido y lo aprendido. Gracias por haber escogido nuestro país para su larga estancia.

Interpretamos sus palabras no como un adiós definitivo sino como un hasta pronto porque sabemos que Colombia logró anidarse en un rincón de su corazón como nos lo ha hecho saber. Estaremos pendientes del retorno, porque todo el que se va, generalmente vuelve al lugar de donde partió, a veces pronto, a veces después de mucho tiempo, pero algún día vuelve.

No se preocupe, como Ud. lo pide, seguiremos trabajando unidos por mantener viva la llama de CicloBR. Como Ud. sabe este año ha sido particularmente difícil, el Grupo pasa por una especie de "crisis existencial", pero como dicen "seguiremos en la jugada".

Un abrazo de sus compañeros y amantes de esa flaca que llamamos Bici y que nos permitió conocerlo y ser sus amigos.


Conozcamos un poco más de Giaco

Nuestras ocupaciones diarias, el afán de llegar a casa los domingos, la dificultad para compartir entre semana, a veces nos impiden conocer más a nuestros amigos de ciclismo, saber de su vida, de sus actividades cotidianas, su familia, sus pasatiempos y aspiraciones. En CicloBR, hemos tratado, pero sin mucha constancia, de hacer esa tarea a través de cortas entrevistas a los colegas. Estábamos justo trabajando en una historia de otro buen amigo que publicaremos próximamente, pero a raíz de la noticia del viaje a Europa de Giaco adelantamos esta breve autobiografia.

 

Giacomo Criscione

Su familia e infancia en italia

Nací en Ragusa provincia de Sicilia Italia el 4 de enero de 1984. Mi padre Salvatore Criscione, actualmente tiene 67 años, de profesión ingeniero y mi madre Giovanna Biazzo cuenta con 66 años, funcionaria municipal. Soy el menor de tres Hermanos: Francesco (40 años, biólogo marino) y Lorenzo (38 años, técnico agroindustrial).

Pasé mis años de infancia en Sicilia, entre mi pueblo natal Ragusa y el pueblito de mis abuelitos Aidone. En verano, con mis papas y mis hermanos solíamos viajar por Europa en carro. Y de regreso de los viajes, nos quedábamos o en la finca de mis abuelos (rodeada por los campos amarillos y áridos del interior de Sicilia) o en una casita cerca de la playa que mis papas alquilaban.

De niño jugaba fútbol, todos jugaban fútbol. Pero recuerdo que desde muy chiquito veía el Giro de Italia y soñaba con tener una bici de carrera.

Con las monaretas que teníamos con mis amigos, recuerdo que en verano hacíamos un pequeño Giro del barrio, emulando nuestros héroes del Giro. Mi ídolo era Marco Pantani. Había un señor que vivía en mi conjunto que tenía una bici de carrera, yo pensaba: “Quien sabe si un día podré tener una así”.   

Su pasión por viajar y conocer otras culturas.

En el 2003, apenas terminé el Bachillerato, decidí que quería viajar. Un día, tenía unos 16 años, recuerdo que llamé a mi Mamá y le dije: “Mamá, este verano me voy para África”.  A África nunca fui, pero ese mismo año, me mandaron a Tijuana, duré tres meses trabajando como voluntario en un campo de trabajo para migrantes que llegaban a la frontera con Estados Unidos de toda América Latina. Luego volví a Italia, empecé mi carrera de Antropología en la Universidad La Sapienza de Roma. Pero todos los veranos, viajaba a América Latina.

Así llegó a Colombia

Trabajé como voluntario en Guatemala, en México, en Cuba, y viajé por casi todo Centro América. En el 2007 me gradué. Compré una mochila nueva y llegué a Colombia. Era el 11 de septiembre. Viajé ese día porque en ese tiempo nadie se atrevía a viajar en esa fecha y los pasajes estaba más baratos. La primera noche en Colombia dormí en la casa de Fabio Cuttica. A Fabio no lo conocía antes. Un amigo italiano que viajaba conmigo lo conocía, por eso llegué a su casa.

El día siguiente Fabio, me habló de Quibdó y de la Fiesta de San Pacho. La semana siguiente viajé a la fiesta. Desde ese año volví todos los años a la fiesta y en Quibdó, hice muchos amigos.

Ese mismo año empecé a trabajar como voluntario en la Biblioteca del Municipio de Bojayá, en el Medio Atrato, gracias a un contacto que justamente me dio Diana, la esposa de Fabio. Después de Bojayá seguí viajando siete meses más por toda Colombia. Luego llegué a Brasil y a Venezuela. Volví a Italia

Cuando me monté en el avión para Italia, ya sabía que pronto volvería a Colombia.

Así fue. El mes siguiente volví a Colombia y empecé una Maestría en Estudios Latinoamericanos en la Javeriana. En el 2011 me gradué y en el 2012 conseguí trabajo en la Universidad El Bosque.

La primera bici en Colombia

El día que recibí el primer sueldo fui al banco, saqué la plata y me fui a la Calle 13 a comprarme una bicicleta. Me compré una GW. Con esa bici, junto con un amigo, ese año fuimos hasta Villa de Leyva. Luego ya me compré una Giant y fue cuando empecé a buscar un club de ciclismo.

De casualidad, encontré CicloBR, escribí y me respondió Orlando. Así empezó toda la historia.

En el 2016 empecé un Doctorado en Ciencias Humanas y Sociales en la Universidad Nacional. El Proyecto doctoral prevé la posibilidad de hacer una pasantía en otra Universidad. La verdad hasta hace un mes no pensaba irme, pero de repente, un día tomé la decisión. Me aceptaron en dos Universidades, en Madrid y en Coimbra, Portugal. Es muy probable que el próximo año estaré viajando entre España, Portugal e Italia. Aquí va el abstract de mi proyecto de investigación.

 

Esta foto se la tomé a Giacomo saliendo de mi casa rumbo al aeropuerto, el dejaba Colombia después de su primer viaje, volvería pronto para empezar su Maestría en Estudios Latinoamericanos en la Javeriana.
Nos reímos de la bolsa que le tocó comprar ya que no le cabían las cosas en su maleta.

Siempre le quería enviar esa foto a Giacon, pero se me olvidaba, cuando la vea se va a reír mucho.

Lo que narra sobre su llegada a Colombia, así fue. Yo vivía en el barrio la Macarena era el 2007. Un amiga me pidió si podía darle posada al hijo de su amiga que se llama Stefano y a un amigo, ese era Giaco, ellos venían a conocer Colombia.

Yo en esa época vivía un con amigo.  Un fotógrafo suizo Luca Zanetti, y se nos ocurrió mandar a Giaco y a su amigo para el Chocó. Ahí el buen Giaco conoció las fiestas de San Pacho …a las que siempre volvió.

Lástima se nos va el amigo, dan ganas de llorar Carajo!!. Y cuando te pone no dejen “morir” el grupo.

Confieso, leyendo esto a mí se me salieron las lágrimas.

Fabio Cuttica

Algunos de los recuerdos en imágenes que se lleva Giaco de su paso por CicloBR

Ver todas las fotos en CicloBR Facebook

 

Mensajes

Buen viento y buena mar Giaco, desde ya los mejores deseos en los los retos que vienen, síguele sumando kilómetros de alegrías a la vida.

Un fuerte abrazo
Laura Campos:

Qué linda y emotiva reseña

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Apreciado Giaco, estoy seguro que una gran tristeza embarga a toda la familia CICLOBR, como pudo darse cuenta la mayoría de los colombianos somos muy fraternos y luego 6 años de compartir el mejor día de la semana acá en Colombia con un grupo de amigos tan especial como lo es COCLOBR, estoy seguro que todos estamos sintiendo una nostalgia por su partida. A pesar que en las salidas poco se alcanza a compartir y la interrelación con cada miembro de esta gran familia es mínima, el aprecio hacia cada compañero es inevitable. Hoy que se anuncia su partida es inevitable sentir melancolía. En lo personal agradezco muy especialmente por todas aquellas oportunidades en que me acompañó y ayudó con el empujoncito para que no me quedara rezagado del grupo, sin mencionar esa gran tarea que en varias oportunidades vi que realizó y que hoy más que nunca está haciendo falta en CICLOBR, mantener el grupo compacto, sin pensar en competir, si no en compartir. Giaco, Quiero expresar mi más sincera admiración, deseando los mejores éxitos en su vida profesional y familiar.

Un fuerte abrazo.

Manuel Garcia

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Giacomo, no puedo dejar de expresar estas palabras, pues especialmente para el Chinazo, siempre hubo, de parte suya, aprecio hacia él. Tengo muy presente un comentario que le hice a mi hermano en una tarde de un domingo y mis palabras fueron:
¿Hola Eduardo, esos “manes” andan mucho y como usted se regresa con ellos en bici, lo esperan o lo dejan botado??
Mi hermano me dijo; “no nunca, ellos son muy firmes y siempre me acompañan”.
Pocas veces aceptó regresar en carro. Siempre encontró mi hermano en usted una compañía .
Al igual que Manuel, muchas gracias por esas tantas veces que siempre estuvo al lado mío en los recorridos y la mano en la espalda. Esperamos un pronto regreso a Colombia.

Gracias

Nobile González

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Un hasta luego para el dilecto amigo Giacomo Criscione, por quien profeso una gran admiración por ser italiano, amar las fiestas tradicionales de mi tierra Quibdó, las fiestas de San Pacho o de San Francisco de Asís; tener un Don de Gentes inigualable y ser el ciclista más solidario de CicloBR. Sin dejar de estar adelante, siempre estuvo mirando hacia atrás, pendiente de los compañeros rezagados, es amigo de sus amigos y muy solidario. Su sonrisa es contagiosa y amable, de buena conversación; las pocas veces que aceptó montarse en mi carro, traté de ponerle conversaciones sobre asuntos históricos de mi interés…es un hombre muy culto. En fin, Giaco, se nos va, porque va a seguir persiguiendo su futuro y escribiendo la historia maravillosa de su vida, fue un honor haber sido parte de ella.

¡Compañero, buen viento y buena mar!!!

Alberto Rivera

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Querido Giacomo, mis mejores deseos en sus nuevos horizontes, fue muy grato compartir con Ud. momentos y fines de semana practicando el deporte de las bielas.

Gracias
William Duarte

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Giacomo, buen compañero en esta familia CicloBR, esa buena vibra tuya. Ha sido bien chévere compartir contigo.  Muchos éxitos en tus proyectos, buen ciclismo en donde te encuentres.
Un abrazo.

Mauricio Peña

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Y para nuestro queridisssimo y epistemológico amigo Giaco, desde ahora presidente honorario de CicloBR en Ragusa, vecino del valle Cava San Leonardo, filósofo como mi hermano Leonardo, amigo de las pastas (con sus consecuencias en la ruta), aficionado a los Gran Fondo, apoyo en vía para sus compañeros y sin dudas con una calidad humana excepcional.

Se queda la mafia Republicana sin su capo natural. Se queda Pablo con su negrita y se lleva un pedacito del corazón de cada uno de nosotros. Un gran abrazo amigo Giaco y que tengamos la oportunidad de volvernos a ver.

Mauricio Ordóñez

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Apreciado Giaco: has sido una grata compañía durante los años que te tuvimos como compañero en CicloBR. Es una verdadera lástima perder a tan excelente persona y amigo, pero dadas las circunstancias de tu mejoramiento personal y profesional sólo me queda desearte lo mejor del mundo en ésta nueva experiencia. A tu familia le digo que debe sentirse orgullosa de tener un ser como tú. Muchas gracias por tu amistad y Dios quiera que en un futuro nos volvamos a ver.

Armando Torres

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Me acabo de enterar que se va el más grande de mis gregarios y por ello quedo anodado... Es triste que la vida nos traiga personas tan maravillosas y que en un momento dado partan a realizar sus sueños y más cuando esas personas que entienden que el deporte en un grupo de amigos no es una competencia agresiva sino fraternal, llena de amor y muchas sonrisas. Mi apreciado Giaco desde que vi que puso en práctica los métodos Silva y Gaga sus progresos en el ciclismo fueron increíbles.
II amigo Giaco lo ama tanto quanto un figlio. La mia casa sará per sempre la tua casa.

Carlos Galindo

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Giaco le deseo lo mejor en su nuevo proyecto, su estadía en CicloBR nos deja gratos recuerdos y bueno me quedo con la negrita, será un reto para mí: mantenerla en el podio.

Pablo Torres

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Caro Giaco, grazie per tutti i cholo metro che abbiano guidato insieme accompagnati dalla nostra famiglia Ciclobr nelle nostre amate biciclette II mio grande desiderio e che i progetti nel tuo paese sisiano realizzati con successo e ti portino molta felicita, on sacco dí bendizioni e un caloroso abbraccio ic tuo amico del giro,

Ermete

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Giacomo. Al igual que mis compañeros me uno a los mensajes de sentimiento, para expresarte que vamos a extrañar tu excelente actitud, compañerismo y alegría en cada etapa.  No olvidaré el último entrenamiento del Alto del Águila en la cual durante el regreso en el plano me llevabas como una “banderola”.  Mi Garmin marcaba “48”, de igual forma tu apoyo al pasar por los carriles del tren.  Te deseo un Feliz regreso a Italia, pero no te olvides de Colombia y de nuestro grupo en donde siempre tendrás una cicla y una camiseta.

Va un fuerte abrazote de 0sa

Ana Niño

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Poco ha sido el tiempo que he compartido con CicloBR, pero puedo decir que Giaco siempre ha sido (de lo que conozco) una persona que se ha preocupado por el otro, su amabilidad, alegría y colaboración fue algo que siempre vi. Un abrazo enorme y si estarás por acá entre España y Portugal, espero nos podamos ver.

David Bazurto

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Hola Giacomo.
Con tristeza me he enterado de su decisión de irse de Colombia, para Europa a seguir construyendo su proyecto de vida, el cual le deseo que sea muy exitoso y que se le cumplan todos sus proyectos. Esperamos que se lleve un bonito recuerdo de su paso por CicloBR y no olvide que lo vamos a recordar gratamente, y, ojalá que se dé la oportunidad de que algún día, ojalá no muy lejano, vuelva por Colombia, así sea de paso, y lo tengamos de  nuevo montando en bicicleta con todos nosotros.
Un gran abrazo

Melquisedec Reina

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Hola Giaco buenas noches que pesar que tenga que abandonar nuestra querida Colombia pero ni modo el rumbo que se haya trazado debe seguir su curso, siempre será recordado por sus buenas actuaciones por su compañerismo y en propio caso por siempre haberme convencido de mi regreso a esta hermosa familia.

De corazón un fuerte abrazo y un pronto regreso pero mientras tanto que no se olvide de Colombia y de todos los que te estimamos y compartimos muchos momentos inolvidables su ejemplo de ser humano no será fácil olvidarlo

Dios lo cuide

Guillermo Durán

 

 

Noviembre 17 y 18 de 2018

La despedida

 

Para la despedida de Giaco pensábamos en llevarlo a un Ristorante, o a una trattoria, que tal un Penne a la Putanesca?. Alguien sugirió mejor un restaurante de comida típica colombiana, ¿qué tal un ajiaco santafereño, una bandeja paisa o un cocido boyacense, un arroz bochinche o Arroz de maíz con camarón de río con jalea de Borojó del Chocó?. Entonces mejor decimos consultarle a Giaco y de inmediato sugirió una reunión en el Club con montada en bici. Así que como era la última voluntad del condenado, si del condenado que nos abandona, le organizamos una mañana deportiva en el CDCH (Centro Deportivo Choquenzá) el Club del Banco de la República.

Asistieron la inmensa mayoría de sus compañeros y amigos. Iniciamos con una rodada de 90 minutos en la pista del CDCH, las primeras vueltas fueron de reconocimiento para Giaco, quería conocer la pista, estaba a la expectativa, todo le indicaba que iba a ser algo así como el paseo por los campos Elíseos o por la Castellana, pero pronto apretaron el paso para seleccionar el grupo, lo obligaron a colocar piñonería dura para mantenerse en los primeros puestos. Aún faltaba el “apretón” de Pulga, ya le habían comentado que en esa pista permanecía invicto, así que Giaco lo estudió y faltando unos quince minutos lo sorprendió y partió en solitario solo quedaron Pulga y Jacinto persiguiendo. Giaco tenía que llevarse a Europa la satisfacción de quebrarle el invicto a Pulga.

Terminada la jornada de bicicleta nos dirigimos a las canchas de Tejo, deporte autóctono de Colombia que practicaban nuestros antepasados indígenas del altiplano cundiboyacense. Los Ciclobeeres expertos como Hermes, Héctor, Guillermo Alvarito, Melki y otros pronto hicieron valer su experiencia en ese menester. Pero Giaco sobresalió por el intuitivo pero refinado estilo de lanzamiento del tejo. En la siguiente gráfica mostramos una foto la estatua que está en la plaza del municipio Boyacense de Turmequé en la que se representa a un indígena lanzando el disco, nótese la similitud con la posición y estilo natural de Giaco.

 

Del deporte autóctono pasamos al Golf, algo más europeo para Giaco, así que con el hierro en mano dio muestras de sus dotes de golfista, llegamos a la conclusión que como golfista es un buen jugador de Tejo y como practicante del turmequé un excelente ciclista.

Pero la verdad lo vimos muy divertido en su despedida. Practicar tres deportes en el mismo día genera mucha hambre así que pasamos a la zona de BBQ donde nos tenía preparado el asado y la cerveza fría que revivieron al agota Giaco. Ana Niño le entregó un juego de vasos representativos de varias zonas de Colombia.

Guillermo trajo una bandera de Colombia que firmamos todos los ciclistas presentes, fue un bonito detalle que emocionó al italiano.

CicloBR le hizo entrega de un escudo de armas de la Familia Criscione, para su escritorio en Europa. Previamente tuvimos que hacer una juiciosa investigación heráldica sobre los ancestros de Giaco en Ragusa para sorprenderlo con el pequeño detalle.

Luego de la sesión de fotos con sus amigos, finalizó este sencillo acto de homenaje a Giaco, ese compañero de ruta que deja una huella imborrable en nuestro Grupo de Ciclismo.

Pero Reinaldo Trigueros le tenía otra sorpresa, una invitación a rodar en la ciclo vía que circunda el embalse de San Rafael en la Calera Cundinamarca, para el domingo 18 de noviembre. Asistió otro buen número de compañeros para el recorrido por los bellos parajes del embalse.

Los invitamos a disfrutar las mejores imágenes sobre la despedida de Giaco en CicloBR Facebook

Alberto Rivera narró este recorrido, el último de Giaco con el grupo en pleno, en la siguiente nota:

Muy preocupado quedé en la tarde del sábado 17 de noviembre, cuando rumbo a mi casa, observé que el casco de Giaco y algunos accesorios de la flamante “Negrita”, se encontraban en el asiento posterior de mi vehículo; pero, ni modos, porque ya estaba lo suficientemente lejos del Club, como para devolverme. Entonces convinimos con Giaco que al día siguiente le entregaría sus objetos olvidados en mi carro.

Hoy me levanté muy temprano con la esperanza de encontrarme con Giaco antes que emprendiera su ascenso a Patios, pero fue infructuoso, porque, por más esfuerzo realizado recibí un mensaje suyo donde me decía que ya estaba esperando al “Chinazo” y a Fabio, sus inseparables amigos de ruta. Pues bien, en la subida a Patios logré divisarlo a los lejos, pero ¡oh sorpresa!!, Giaco me dijo que no quería el casco, sino que se lo entregara en el punto de encuentro; inclusive, me detuve en Patios, pero tampoco lo recibió. Yo pensaba que algo le había pasado a Giaco, porque no era normal que rechazara su casco si tenía por delante el descenso de Patios hacia La Calera, el cual es un tanto peligroso y la respuesta que me dio en el punto de encuentro es que su casco estaba dañado.

Así empezó para mí la mañana deportiva del domingo 18 de noviembre de 2018, la cual tenía un ingrediente especial, como era el de recorrer por primera vez el Circuito del Embalse de San Rafael, de cuya existencia tuve conocimiento por primera vez con la Crónica del 7 de abril de 2013. En aquella oportunidad la invitación provino de la antigua integrante de Ciclobr, Diana Tavera, Gerente Regional de la EAA, quien amablemente se encargó de gestionar los permisos de ingreso y acceso a esta vía tan hermosa. En esta oportunidad, fue nuestro compañero Reinaldo Pulido, funcionario de la EAA de Bogotá  quien ofreció muy amablemente las gestiones de ingreso, como dijo él, en homenaje al Gran Giaco, quien ayer se despidió de nosotros para emprender nuevos rumbos hacia su querida Europa.

El sitio de encuentro es la entrada hacia el Embalse de San Rafael, popularmente conocido como “El Sapo”, que fue el nombre con que inicialmente se denominó la Planta de Tratamiento de Agua Potable que surte a la ciudad de Bogotá, hoy conocida como La Planta de Tratamiento Francisco Wiesner, en homenaje a ese Ingeniero Civil gestor de la misma y de otros proyectos de tratamiento de aguas liderados por el mismo.


Allí se encontraban algunos vehículos estacionados a la entrada de los terrenos del Embalse, dimos nuestros datos ya entregados previamente a la seguridad de la empresa y comenzamos la aventura, luego de la llegada de todos los ciclistas que venían haciendo el recorrido Bogotá-Patios-El Embalse. Saludos van y saludos vienen y, finalmente, alguien dijo que empezáramos rápido, porque sólo contábamos con permiso hasta las 10:00 de la mañana, lo cual daría para hacer como mínimo 6 vueltas al circuito de 11 kilómetros, es decir, la meta sería recorrer 66 kilómetros.


De estos 66 kilómetros solamente dos ciclistas los hicieron, porque la sorpresa, por lo menos mía, fue que recorrí como loco esas 6 vueltas, pensando en todo momento que ya me alcanzarían los “duros”, y la verdad fue que se dedicaron a hacer turismo, tomándose fotos y capturando las increíbles imágenes que ofrecía este lugar tan hermoso.

Aunque la primera vuelta fue de reconocimiento, don William Duarte y don Carlos Galindo, acompañados por don William Bolaños, tomaron la delantera, pero pasada esa vuelta me desprendí del grupo, sólo con la intención de alcanzar a los “escapados”, y en ese intento estuve acompañado por el dilecto amigo, Reinaldo Pulido y esa fue la última vez que los vi porque empecé un periplo en solitario hasta cuando terminé las 6 vueltas, feliz porque no me habían alcanzado y la sorpresa fue que mis amigos se dedicaron a la “dolce vita”, tomándose fotos por todo el trayecto. Pero bueno, fui feliz por unos momentos de “gloria” al pensar que había derrotado, no sólo a mis contrincantes directos, sino a la pleya y nata del ciclismo turismero de Ciclobr, en un trayecto que se acomodaba a mis condiciones físicas y que me gustó muchísimo (Menos la subidita del 16%). Qué puedo decir de lo vivido hoy? Fue algo maravilloso, no conocía semejante lugar tan hermoso, donde se pueden apreciar unos paisajes de otras latitudes; un trayecto carreteable que envidiarían las calles bogotanas, y el aire más puro que uno podría encontrar.

Comparto la idea del Alcalde Peñalosa de convertir ese sitio en un parque contemplativo, pero también comparto la preocupación de los vecinos que ven en ello la llegada de la gente inculta que también abunda en nuestra ciudad, que no cuida la naturaleza y que van dejando basuras en la tierra como si nos les importara el daño que producen a la misma; amén de los problemas de seguridad que podrían presentarse.

En el recorrido encontré a nuestro futuro nuevo integrante de CicloBR, don Henry Rogelio Rojas Montes, quien por momentos mostró mucho entusiasmo apretando en las subidas y permitiendo que lo alcanzara en las bajadas y en el plano. A propósito, un saludo de bienvenida al señor Rojas, quien será acogido por ésta su nueva Familia, esperando que se encuentre a gusto y que disfrute de todos los beneficios que ofrece pertenecer a un grupo de ciclismo con tanta historia como es CicloBR.

De todas formas hay que señalar que los ciclistas se esforzaron hoy por cumplir con el trayecto, cada uno, de acuerdo con sus capacidades: unos 3 vueltas, otros 4 ó 5 vueltas; y, como dijimos al principio, William Duarte y el suscrito alcanzamos a hacer las 6 vueltas. Claro está que nuestros amigos Mauricio Peña y Fernando Flores, se confundieron en la ruta y resultaron en la puerta de salida del Embalse, pues no tuvieron en cuenta seguir circundando el mismo en la bifurcación hacia la izquierda, siguiendo derecho hasta encontrarse nuevamente con los carros que quedaron estacionados justo a la entrada.

Una mención especial merece la caminata que se “pegó” la señora Leticia esposa de nuestro compañero Alberto Otálora, quien hizo a pie el recorrido de los 11 kilómetros, llegando a la meta justo cuando los ciclistas terminamos de recorrer nuestro trayecto en el Embalse.

Al final, la mayoría cogieron para el Alto de Las Arepas, a aplicarse una buena porción de “arepas quesudas” con aguapanela.

En la próxima jornada del domingo 15 de noviembre de 2018, los esperamos en el Parqueadero de Tractomulas, a las 7:15 de la mañana, en el norte de Bogotá, para emprender la salida hacia Machetá, en un recorrido de 101 kilómetros, con el uniforme ROJO VERDE y, como conductor elegido, tendremos al compañero Guillermo Durán.

¡FELIZ SEMANA!