Crónica anterior.
   
Programación diciembre/2017

 

Bogotá, diciembre 1 y 2 de 2017.

Así vivimos y sufrimos el camino al Alto de Letras

Como ha sido tradición durante muchos años, se programó una salida ciclística fuera de Bogotá para cerrar el año calendario. Nuestros afiliados escogieron entre las opciones Boyacá o Tolima para salir el primer fin de semana de diciembre y se decidieron por ésta última dado que incluía el reto de subir el Alto de Letras, otro de los míticos puertos montañosos de nuestra geografía. El año pasado la meta era llegar a Fresno saliendo desde Honda, todos lo lograron pero ya entrados en gastos, algunos optaron por medírsele a coronar Letras, los que no alcanzaron el objetivo o simplemente no lo quisieron intentar por considerar responsablemente que no tenían la preparación suficiente, quedaron  con la idea de que este año podría ser el de chulear en su lista a Letras.

El Comité Directivo comenzó a trabajar desde finales de octubre en la planeación del evento deportivo, para la selección del hotel en Mariquita tratando  de que se ajustara al presupuesto. Problemas de agenda y algunos de salud que nunca faltan impidieron que varios de nuestros habituales acompañantes asistieran a este cierre, Pero con la confirmación de 27 ciclistas pusimos en marcha el proceso. Desde el jueves 30 de noviembre viajaron Nobile, Edgar, Pulga, Marcolino y O. Márquez a Mariquita con el propósito de preparar la logística. Nos acompañaron Hermes, Guillermo, William Duarte, Rafael, Ricardo y su padre Alonso.


El viernes el grupito aprovechó para hacer el último entrenamiento; luego de esperar a que escampara, pues amaneció lloviendo, partimos hacia la vía a Falan, ubicada justo  a un kilómetro del Hotel San Felipe nuestro campamento sede para el ataque ciclístico a Letras del sábado 1º diciembre. Hicimos una agradable subida de 11 kmts hacia Falan población cafetera ubicada en la cordillera central, la cual finalizamos en medio de la lluvia quel nos sorprendió en los dos últimos kmts. Como el piso estaba muy mojada algunos decidieron descender en Moto cars, una bonita experiencia que hacía parte de la diversión.

Al llegar al cruce con la vía central, Hermes, Marcolino, Guillermo, Hermes. William D, Ricardo y Alonso decidieron adicionarle una  ida y regresó al sitio donde se ubicaba la  desaparecida Armero, 40 kmts semiplanos que hicieron a fondo.

Los demás dedicamos la tarde a estructurar la logística para la salida del sábado. Como ya se tenía información de que dos de los ciclistas confirmados habían desistido desde el día anterior,  Iniciamos tratando de conformar seis grupos con los 25  restantes. La idea era definir el recorrido para cada grupo y convencerlos de que subieran con su grupo con la escolta de un vehículo acompañante el cual  tendríamos que conseguir.


Equipos:

Grupo Élite: Nobile, Edgar, Marcolino, Mauricio P. y Alonso
Grupo “Los Gagá”: Melki, Carlos, Ilde y su invitado Francisco
Grupo “Los Duros”: Hermes, W. Duarte, Víctor y Molanito.
Grupo Chinazos y compañía: Eduardo, Geoffre, Ricardo y William Bolaños.
Grupo Guillermo y Co: Guillermo, Manuel, Pablito, Pulga y O. Márquez.
Grupo los Reduros: Camilo, Fabio, Rafael y Gilberto Lozano.

Necesitábamos entonces seis vehículos para garantizar que todos los grupos pudieran bajar en auto pues se trataba de un larguísimo descenso de 80 kmts. Teníamos confirmados los vehículos de Pulga, Guillermo, Rafael, Ricardo,  Hermes y Marcolino quienes amablemente se ofrecieron a colaborar, nos faltaba un vehículo para algunos familiares acompañantes, confiábamos en que Eduardo quien llegaría en la noche del viernes prestara su carro y que lo condujera una de sus hijas. El problema radicaba en los conductores, pues nadie quería perderse la etapa.

Nobile confirmó que Luisa una de sus sobrinas era una experta conductora, y Ricardo llamó a su tío Beto, quien llegó desde Ibagué. Don Guillermo tenía conductor para su vehículo, Martha la esposa de Eduardo podía manejar el auto de Pulga . Teníamos un déficit de dos conductores,  pero Guillermo nos propuso que el aportaba dos conductores de su empresa Servicoches si CicloBR les pagaba la alimentación y el hospedaje, el asumía el resto de gastos. Con esa excelente noticia logramos armar el rompecabezas.

Sobre las cuatro de la tarde del viernes, Carlos Galindo reportó que el auto en el que llegarían se varó saliendo de Fontibón, por lo cual el, Ilde y su invitado Francisco no asistían al evento. Lamentando no contar con la presencia de estos damnificados procedimos a ajustar la lista, dividiendo el Grupo Élite en dos para mayor comodidad:

Élite uno: Nobile, Marcolino y Edgar- Vehículo acompañante la camioneta de Marcolino conducida por un servidor de Servicoches.
Élite dos: Melki, Mauricio P y Alonso. Vehículo Nissan de Pulga conducido por Martha.
Los Duros: Auto asignado el Hyundai de Hermes,  conductor Luisa.
Grupo Chinazos y Cía.: Auto asignado Kia de Ricardo, Conductor  tío Beto
Grupo Guillermo y Co: Vehículo acompañante Dimax de Guillermo y su conductor de Servicoches.
Grupo los Reduros: Vehículo la Nissan de Rafael, Conductor Servicoches

En síntesis Guillermo nos facilitó tres conductores, CicloBR solo asumió la alimentación y hospedaje de dos de ellos.

Otro problema a resolver era el de las categorias y las distancias a recorrer. Luego de analizar varias sugerencias, vimos que la mejor alternativa era que los denominados grupos Élite (seis ciclistas), partieran en su correspondiente vehículo acompañante para iniciar la etapa desde Fresno, con los cual se evitarían 25 kmts de esta manera aumentarían sus probabilidades de llegar a Letras.
Con estos ajustes acordamos las siguientes recomendaciones para tener en cuenta en la etapa del sábado:  

a) Los ciclistas no deben cambiarse de  vehículo, para no afectar los cupos asignados para la bajada.

b) Cada ciclista debe llevar en su vehículo acompañante: tenis y ropa para cambiarse y abrigarse pues generalmente llueve y hace mucho frío en el recorrido. Líquido y comida adicional para el camino.

c) Cada grupo hará las paradas que estimen convenientes, en Fresno, Padua o Delgaditas o todas las anteriores.

d) La idea es que por seguridad los ciclistas de cada grupo vayan juntos y se colaboren en la subida, con el carro acompañante siempre como escolta.

e) Quién se canse se puede subir al carro que le fue asignado.

Fabio había venido insistiendo en que la hora ideal para salir eran las 5:00 a.m. Aunque sabíamos que el Chinazo y Manuel apenas saldrían de Bogotá el viernes  en la noche, en beneficio de la mayoría, acordamos levantarnos a desayunar a las 4:40 a.m. para lo cual el hotel nos tendría listo un emparedado y café.

Con todo aparentemente coordinado nos fuimos a dormir, cada ciclista había preparado su líquido y el “mecato” para llevar. Si todo salía a pedir de boca a las 5 de la mañana partiría el combo de 23 pedalistas por la vía a Manizales con el objetivo de coronar o llegar lo más cerca posible al temido y famoso Alto de Letras con sus intimidantes 80 kmts que lo catalogaron  como el más largo del mundo.

La noche iba tranquila, pro a las una y media de la madrugada se desató una fuerte tormenta eléctrica, la lluvia golpeaba las ventanas, los relámpagos persistentemente iluminaban el cielo en Mariquita y sus alrededores, mientras los truenos retumbaban en los ventanales, aquello parecía una película de terror, creiamos que en cualquier momento algún rayo impactaría al edificio del hotel. Por supuesto esa inesperada serenata de la naturaleza nos restó horas de sueño, pero poco a poco fue amainando y creo que conciliamos el sueño esperando el siguiente sonido de un rayo que nunca llegó.

El sonido del despertador, programado en los celulares, nos sacó de los brazos de Morfeo cuando seguramente muchos de nosotros soñábamos que íbamos camino a Letras impulsados por el viento. Pero la sorpresa fue observar que aún estaba lloviendo, el sonido del agua aún golpeaba el cristal de las ventanas invitando a continuar durmiendo. Podría haber apostado que a la cita en el comedor no asistiría nadie, pero oh sorpresa, desde antes de las 4,30 a.m. estaba allí el amigo Rafael perfectamente ataviado con su uniforme amarillo 30 años según lo programado, uno  a uno fueron apareciendo más ciclistas engalanados con ese color, en sus caras se notaba la frustración, la misma que trataban de ahogar en un cafecito caliente con la esperanza de que  pronto aquella oscuridad y la lluvia cesarían para dar paso al amanecer.

Pero ni el atuendo con el que apareció Rafael en el comedor motivaba a partir en esas condiciones, así que mientras algunos aprovechamos para  recuperar unos minutos de sueño, los demás permanecieron en modo charla permanente como en un ritual dirigido a  los Dioses del clima para que se compadecieran y no fueran a frustrar sus ilusiones.

La cocina del hotel sirvió los emparedados y el cafecito, que la gente consumió sin descuidar la vista a la carretera, que a  las seis de la mañana comenzó a visibilizarse, pero la llovizna persistía. Finalmente a esos de las 7 de la mañana alguno sugirió el “salgamos así” justo cuando la llovizna era casi imperceptible.

La camioneta Duster partió con Nobile, Marcolino y Edgar a bordo, con rumbo a Fresno, esto aceleró la salida de ciclistas y carros acompañantes que comenzaron a salir en desbandada. En vista de que no llegó  Martha quien debía conducir el auto del grupo Élite dos, Melki Mauricio P. y Alonso tuvieron que partir, con la esperanza de que en el camino su vehículo los alcanzaría en los primeros kmts del ascenso a Fresno, para evitarles esa subida según lo acordado.

Al grupo de “Los Duros”,  tampoco le llegó Luisa la conductora asignada. Ella, Martha y el resto de la familia González se habían alojado en Mariquita y habían llegado tarde en la noche, así que nos imaginamos que era justo que descansaran unos minutos más, afortunadamente este grupo si pensaba hacer el recorrido desde el Hotel.

Los siete kmts del hotel a Mariquita fueron el calentamiento en aquella salida. En el camino encontramos a Eduardo quien se integró al grupo. Como Pulga,  Guillermo y Pablo no salían yo decidí partir con el primer grupo con la idea de parar en Mariquita y esperarlos para conformar el grupo y comenzar la subida a Fresno. Al llegar a la estación de gasolina en la recta que nos lleva a la salida de Mariquita me detuve para esperarlos,  ya el piso se había secado y como no  llovía, guardé mi impermeable en el bolsillo. Esperé casi 15 minutos y luego caí en cuenta que seguramente mi grupo y el carro acompañante habían salido más adelante así que “hágale papá”, lo malo era que ya no había planito para colocar una dura relación que me permitiera recuperar la distancia perdida, a solo  500 de la salida de Mariquita ya empezó el festín de montaña, con las primeras rampas duras. A casi tres kmts del ascenso encontré a dos ciclistas del Grupo Élite dos, Alonso y a Mauricio, y luego a Melki quien ya les llevaba una ligera ventaja, cuando lo sobrepasé me dijo que no hacía mucho habían pasado Pulga y Guillermo pero les habían dicho que yo iba adelante, así que íbamos jugando, ellos a alcanzarme y yo a en el mismo juego. Finalmente casi en el kmt 5 pude alcanzarlos y allí terminó mi persecución en solitario. Pablito se había quedado en Mariquita a comer algo.

Adelante marchaban los otros grupos igualmente algo dispersos, el clima había cambiado totalmente, el sol ya se hacía sentir. La preocupación para el grupo Melki, Mauricio y Alonso aumentaba con el paso de los kmts, el carro acompañante, el Nissan de Pulga que conducía Martha no aparecía, así que poco a poco iban mentalizándose de que tendrían que subir Fresno completico.

Mientras el grupo de Nobile, Marco Edgar habían encontrado un trancón a casi 5 kmts de Fresno, ocasionado por el choque de un carro tanque contra una camioneta, así que tuvieron que bajarse del carro y comenzar la tarea unos kmts antes
.
Estaba cantado que el ascenso a Fresno de 25 kmts teníamos que tomarlo con calma para ahorrar el máximo posible de energía. En el grupo de los Reduros Rafael y Gilberto pensaron que podían sostenerle el paso a Camilo y pagaron el esfuerzo, mientras que Fabio, viejo zorro de las cuestas mantuvo la misma cadencia todo el tiempo y dejó ir a Camilo. El grupo que mejor trabajó en ese sentido fue el de Geoffre. Ricardo y W. Bolaños, pese a que el Chinazo los despegó. Hermes y W. Duarte comandaban su grupo mientras que los Molanito la tomaban con prudencia.

En Fresno paramos Pulga, Guillermo y yo para rehidratarnos, Manuel y Pablito hacia rato nos habían despegado. Pulga imponía el paso, Guillermo lucía fresco incluso silbaba mientras subía. Yo apenas si aguantaba para que no me aumentaran la distancia, la gripa que había cogido días antes cumplía su cometido. a un par de kmts de Padua le pedi al conductor que me adelantara para sobrepasar a Pulga y a Guillermo y volví a la bici.

Llegamos a Padua población ubicada a 2.000 metros sobre el nivel del mar, lo que significaba que habíamos ascendido un poco más de 1.500 metros, ese punto es justo la mitad del camino en el ascenso a Letras, el km 41. Padua nos da la bienvenida con una entrada en ascenso de 300 metros entre el 10 y el 11%.  Allí pararon casi todos los ciclistas para almorzar, entiendo que Camilo no. Todos estaban en un restaurante ubicado en un segundo piso por lo cual no los vimos, Manuel me avisó que algunos habían parado allí, pero Pulga y Guillermo ya habían pasado derecho así que me tocó seguir la tarea que ya me sabía de memoria, perseguir.

No más saliendo del pueblo la carretera nuevamente pica en ascenso, teníamos que superar 6 kmts duros antes de coronar para encontrar un descanso  y la bajada a Mesones un caserío que Guillermo aprovechó para distanciar a Pulga. Por allí avistamos a Rafael y a Gilberto quienes ya iban como pasajeros en su vehículo acompañante.

En Padua se enteraron de que el carro de Pulga había tenido una falla mecánica y que no podía llegar, como era el medio de regreso de Mauricio, Alonso y Melki que decidieron descansar un poco y regresar en sus bicis de Padua a Mariquita, al final Melki continuó un poco más y luego se subió con Edgar al carro acompañante. Fue una tarea excelente para todos ellos. Víctor decidió dejar que su hermano lo representara en el Grupo y optó por plantar en esa suma y regresar en su bicicleta a Mariquita. 

Antes de Mesones me alcanzó W. Bolaños, mis compañeros de grupo iban adelante, me faltaban más de 10 kmts para llegar a Delgaditas así que hice mi segunda subida al carro, definitivamente no tenía pulmones para seguirle el ritmo a Pulga y a Guillermo. No sabía que atrás venía el grupo grande que había parado en Padua.

Finalmente Luisa había llegado con el carro de Hermes, como no los conocía en el camino iba preguntando ¿Quién es Hermes?. Willy Duarte quien venía remando levantó la mano: “soy yo”,  sabía que no se podía cambiar de carro, por eso cambió de identidad para aprovechar la palomita hasta llegar a Delgaditas donde tuvo que confesar su  pecadillo que le salvó la vida. Luisa dice que fueron dos más los Hermes que aparecieron para utilizar ese vehículo un ratito y tomar aliento unos buenos kmts, pero como ella no los conoce no se pudieron identificar, a pilluelos!!.


Antes de Delgaditas Guillermo alcanzó a Nobile y a Marcoclino, y reportó que Fabio quien tambien les había llegado estaba en una casa a la orilla de la carretera y se necesitaba el botiquín, un perro lo había mordido. Definitivamente tal como lo mencionamos en una crónica anterior este fue el año del perro en CicloBR. Fabio sufrió el ataque aleve del Can que hincó los caninos en su pierna derecha.

Mientras esperaba en la casa donde reside el agresor, que apenado se escondió bajo una desvencijada mesa Fabio le preguntaba ¿por qué, a mi si no te he hecho nada?. Una vez llegó el carro con el Botiquín  inició la limpieza de las heridas acompañado por otro perro que observaba atento al escena sin entender qué pasaba allí. Con par curitas protegiendo los pequeños orificios en su piel y obviamente adolorido Fabio se armó de valor y continuó su camino, no estaba dispuesto a que un perro don nadie le frustrara la ilusión de subir a Letras por la que tanto entrenó durante los últimos meses. Luego contaría que se trataba de un perro deforme, pues era pequeño pero “con una jeta enorme”, nosotros pensamos que por el contraio el perro era normal pero le pareció ideal  el diámetro de la pierna del italiano, por eso dejó pasar piernitas más gordas y atacó alevemente a la que se acomodaba  a su mordida. Es broma, por supuesto lamentamos el accidente de Fabio y lo felicitamos por su entereza, yo me hubiese devuelto a Bogotá por la vacuna.


En Delgaditas, frente al cruce que conduce a Herveo, justo en el kmt 60 nos concentramos todos. Camilo seguramente ya había coronado y andaba disfrutando al belleza del páramo y sus montañas con su amiga Camila. Pulga, Guillermo, Manuel, Hermes, Fabio, W. Bolaños, Eduardo, Molanito, Ricardo, Pablo venían invictos habían subido los 60 kmts desde Mariquita sin subirse al carro.

Allí redistribuimos los cupos pues por la falta del carro de Pulga se había desbarajustado el plan al que tanto le habíamos trabajado.

Quedaban los 20 kmts más duros para llegar al Páramo de Letras. En el horizonte se apreciaba la cadena montañosa con algo de neblina. Pulga decidió regresar en el carro de Eduardo que apareció, lo venía conduciendo una de sus hijas, quería saber qué había ocurrido con su auto.

.Edgar, Rafael, Gilberto,  Melki y yo plantamos los demás decidieron seguir para completar todos los ochenta kmts   y otros para adicionar esos 20  al trayecto que habían  subido. Nobile y Marcolino fueron los primeros en partir.

Unos kmts adelante Rafael se emocionó y se bajó del carro, para intentar coronar esos 20 restantes. La lluvia y la neblina aparecieron de repente, para dificultar aún más el trabajo que le esperaba a estos valientes pedalistas. Yo pasé de conductor del carro del grupo de Nobile me acompañaban como pasajeros Melki y Edgar.


Ya se notaba el cansancio acumulado en nuestros pedalistas, Fabio paró unos minutos para estirar pues al parecer ya sentía calambres, revisó con detalle las curitas que ya eran rojas, y pronto retomó el camino a su paso. Hermes puso pie a tierra con indicaciones de desistir pero como su carro acompañante no llegaba volvió a continuar unos kmts más .

Nobile subió 14 de los 20 kmts finales y  Marco 16. Molanito y Geoffre decidieron posponer la llegada en bici al alto, había sido suficiente el esfuerzo, superar los 70 y 60 kmts y la altura de 3.000 msnm, fue una proeza que no muchos jóvenes logran. Guillermo venía muy cansado declinó en una curva y luego de haberse subido al carro quedó frustrado al darse cuenta que a 500 mts en la siguiente lo esperaba el alto. Un par de kmts antes Hermes se había dado por vencido los calambres no lo dejaron continuar. A ellos se la valemos competa, pues ¿qué son unos metros comparados con los duros 80 del recorrido?.


El Chinazo Eduardo, con su tradicional “Dancé” fue el primero en coronar la cima de Letras, detrás de Camilo, también hicieron la subida completa desde 7 kmts antes de Mariquita (87 kmts) Pablito, William Bolaños, Fabio y Ricardo,  Manuel y por supuesto Camilo. Para Eduardo fue su segundo Letras consecutivo y para  Cami parece que fue la cuarta.


Rafael y Willy finalmente pudieron agregar esos últimos 20 kmts a la excelente tarea que ya habían hecho.

Tipo 4:30 pm. Iniciamos el regreso en los carros acompañantes, el descenso fue largo y tortuoso por la neblina y el tráfico, casi a las 8 de la noche llegamos a Mariquita donde estaban Martha, Sandrita,  y Pulga esperando  el arribo de la grúa para enviarlo a Bogotá.

LLegamos al Hotel donde ya estaban esperándonos, Mauricio, Víctor y Alonso. Luego del baño, que se iba demorando por fallas en el suministro de agua, y la cena finalmente como todos los años nos reunimos. El primer punto en la ceremonia fue el minuto de silencio en memoria de Jorgito Peña el compañero y amigo de ruta, fundador del Grupo que partió el pasado 18 de septiembre.

Hicimos el brindis con la champaña, las rifas y entrega de algunos detallitos para los ciclistas, este año por supuesto menos que en el pasado debido a que el grueso del presupuesto se utilizó  en la celebración de los 30 años. Este año el baile duró menos debido al cansancio, y a la falta del animador, Riverita. Pero tuvimos la presentación de Marcolino que nos deleitó unos minutos con piezas llaneras interpretadas al son de su cuatro.  Manuel pronunció unas palabras de agradecimiento para todos por su participación y a los organizadores por el esfuerzo para que todo saliera bien. Guillermo entregó unos bellos trofeos para los fundadores y otro para este cronista, detalle que se le agradece sinceramente.

Finalizo este recuento resaltando el tremendo esfuerzo que hicieron nuestros pedalistas, todos intentaron llegar a Letras, esta vez lo lograron los que mejor se prepararon y que vieron recompensado su esfuerzo, a otros les faltó el centavito, pero como dijimos se la valemos completa. Otros cumplieron la meta que se habían trazado pero todos sin excepción alguna dejaron la piel en la carretera. Nobile dio otro ejemplo más de tenacidad y verraquera.

Agradecemos de manera especial a Don Guillermo por su ayuda con los conductores, y por todo su apoyo al Comité, fue la mejor idea. Igualmente a Nobile a Pulga, a Edgar y a Marcolino por todo ese trabajo previo de organización gracias al cual todo salió casi perfecto. A Armando por la colaboración que nos prestó en Bogotá. Un reconocimiento a los propietarios de los vehículos que no dudaron en ponerlos al servicio de sus compañeros, esa es la familia CicloBr.

Lamentamos que Carlos Ilde y su amigo Francisco a última hora hayan tenido que cancelar su viaje por el percance mecánico.
Extrañamos mucho a los amigos que por razones de salud, compromisos de trabajo o viajes no nos pudieron acompañar.
Finalmente un agradecimiento a los familiares que asistieron para acompañar a los ciclistas.

Ofrezco disculpas por la crónica, muy resumida para describir la inolvidable aventura que vivimos camino a Letras, debía haber sido más detallada pero desafortunadamente por la modalidad que utilizamos me perdí la mayoría de anécdotas de lo vivido en cada grupo, solo incluí las cosas que viví y las que escuché en la sesiones de comentarios, es posible que tenga algunas imprecisiones pero la memoria es frágil y sé que se me escaparon muchos detalles,   así que los invito  para que un delegado de cada uno de los seis equipos nos envíe un par de párrafos, para complementar el relato, vale la pena para que la historia quede bien contada.

Esperamos que Fabio se recupere pronto de las mordidas del perro amante del ossobuco italiano. Víctor en broma preguntó el sábado por la salud del pobre perrito, qué malo, pero se trataba de darle ánimo. Afortunadamente con ataque canino y todo logró su meta.

Ojalá la avería del carro de Pulga no le implique mayor gasto pues la Tesorería de CicloBR no tiene como responderle.

PD: Quienes tengan fotos envíenoslas por favor no contamos con muchas.

Les deseamos una Feliz semana, los que colgamos la bici hasta enero esperamos retomar las tareas ciclísticas con mayor entusiamo a mediados de enero.

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